CHAQUETAS AMARILLAS

“VESPULA GERMÁNICA” 

 

La avispa Chaqueta Amarilla es una especie originaria de la región del Mar Mediterráneo que se halla actualmente distribuida por todo el mundo. El transporte de la madera entre puertos junto con la propia habilidad de la especie, han sido los factores principales que favorecieron su dispersión por distintos continentes. No es cierto, como se cree vulgarmente, que esta especie haya sido introducida en nuestro país para controlar otros insectos. En 1980 esta avispa fue observada por primera vez en la Argentina, cerca de Chos Malal, Neuquen. Desde entonces ha invadido el norte de la Patagonia hasta el norte de Santa Cruz, Mendoza y el sur de Buenos Aires.

  

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

 

1)      No esperar a que la abundancia de chaquetas sea alta para aplicar medidas de control, preferentemente comenzar en diciembre.

2)      No dejar bolsas de residuos ni desperdicios expuestos, ya que esto atrae a las avispas.

3)      En épocas de gran abundancia de avispas, al comer al aire libre se debe prestar especial atención a lo que se lleva a la boca, dado que las avispas suelen posarse sobre los alimentos y no se espantan fácilmente.

4)      Evitar caminar descalzo (en particular los niños) en áreas de alta densidad de avispas.

 

  

MEDIDAS DE CONTROL

  

Existen tres maneras para combatir la chaqueta amarilla a escala familiar (vivienda y jardín/patio), aunque ninguna soluciona el problema totalmente, sino que lo disminuye. Estas son la destrucción de los nidos, la utilización de trampas de captura y la utilización de cebos tóxicos.

 

A)    Detección y destrucción de nidos

 

Detección de los nidos

 

1)      Como no es fácil hallar los nidos de la chaqueta amarilla es conveniente buscar los nidos al amanecer o al atardecer, dado que el ángulo de incidencia de la luz del sol hace más visible las avispas. Por otro lado, en estos horarios el flujo de avispas desde o hacia el nido es más intenso.

2)      Se puede ofrecer a las avispas un plato con cebo (un pedazo de carne o de comida para gato) y observar en que dirección se alejan volando. Se debe ir moviendo el plato en aquella dirección que se las pierda de vista, hasta encontrar el nido.

 

Habitualmente los nidos subterráneos de la chaqueta amarilla se encuentran en sitios soleados, con pendiente y reparados del viento. Los nidos estructurales (construidos en paredes y techos) son más fáciles de detectar al inicio de su construcción (en diciembre o en las primeras semanas de enero), que los nidos subterráneos. Es conveniente destruirlos en ese momento, cuando lo integran pocas avispas y consecuentemente el riesgo de recibir picaduras es menor (este concepto es válido para todo tipo de nido).

  

Destrucción de los nidos

 

Este procedimiento debe hacerse de noche o antes del amanecer, momento en que las avispas se encuentran en su mayoría dentro del nido y el nivel de actividad es más bajo. Es importante también protegerse la cara, en lo posible utilizando caretas de apicultor o un tul colocado sobre un sombrero y ajustado en el cuello. Además, protegerse las manos con guantes. Se recomienda que esta operación no la realice una persona alérgica.

 

En nidos subterráneos:

 

Aplicar algún combustible como la nafta o un insecticida líquido por la entrada del nido, tapando posteriormente la misma con un trapo embebido en combustible o veneno. Es importante NO ENCENDER el combustible por lo peligroso que puede ser el fuego para la persona que está manipulando el nido y por el alto riesgo de incendio que habitualmente existe en nuestra región durante el verano. Por esta misma razón, realizar la aplicación del combustible cuando las condiciones climáticas sean propicias (bajas temperaturas, cielo nublado). Los vapores del combustible por sí solo son suficientes para matar a las avispas. Otra posibilidad es colocar en la entrada del nido veneno para hormigas en polvo, en este caso la entrada del nido no se tapa. Posteriormente, se debe controlar el acceso de niños y animales al sitio tratado, dada a la alta toxicidad de estos venenos.

 

En nidos estructurales:

 

La eliminación de las avispas de estos nidos puede hacerse mediante la aplicación de algún insecticida en aerosol por la/s entradas del nido. Los mejores, más potentes y de mayor poder residual son los aerosoles mata cucarachas.

  

B)    Trampas de captura

 

Cuando no existe la posibilidad de destruir los nidos o cuando el problema subsiste a pesar de haberlo hecho, la colocación de trampas con cebos (carne, alimento para gatos, soluciones azucaradas, etc.) puede ayudar a disminuir la abundancia de chaquetas amarillas.

Trampas de botellas de gaseosas: Cortar las botellas en la parte superior y darlas vuelta a manera de embudo. Colocar el cebo colgado en el extremo de la botella sin que toque el fondo. Llenar el fondo de la botella con agua y detergente. Usualmente las avispas cortan un pedazo de alimento mayor al que pueden acarrear, cayendo al agua. El detergente disminuye la tensión superficial del agua con lo cual las avispas se hunden y se ahogan.

   

 

Es importante aclarar que, normalmente, las chaquetas amarillas no son agresivas excepto cuando se molesta el nido. En caso de picadura, la aplicación de una compresa fría reduce la absorción del veneno y alivia el dolor. Si en la zona afectada se produce hinchazón junto con calor y dolor, consultar a un médico rápidamente.

 

Ante la peligrosidad de la picadura de esta avispa le recomendamos proceder en todo momento con prudencia. 

 

INFORMACIÓN OBTENIDA EN UN FOLLETO DEL INTA BARILOCHE

PAULA SACKMANN, PAOLA D’ADAMO Y JUAN CORLEY. GRUPO DE ECOLOGÍA DE INSECTOS.

T. E. :  02944-422731